Gobiernos de Familia

Gobiernos de Familia

El gobierno de familia ordena la relación de la familia con la propiedad y con la empresa. Tiene objetivos, procesos y políticas propios, distintos de los del gobierno corporativo. Separar ambos espacios permite cuidar el legado familiar sin trasladar cada tensión de la familia al directorio o a la administración.

La tensión propia de la empresa familiar

En una empresa familiar conviven tres ámbitos legítimos: la familia, la propiedad y el negocio. Cada uno tiene participantes, objetivos y tiempos distintos. La tensión aparece cuando una conversación familiar intenta resolverse en el directorio, o cuando una decisión del negocio se posterga para evitar un desacuerdo familiar.

El gobierno de familia crea un espacio propio para abordar legado, participación, incorporación de nuevas generaciones, sucesión y acuerdos entre familiares. El gobierno corporativo, en cambio, orienta y supervisa la empresa. Se coordinan, pero no se reemplazan.

Separar tres conversaciones que suelen mezclarse

El primer paso, y el más liberador, es distinguir tres conversaciones que en muchas empresas familiares ocurren al mismo tiempo y en la misma mesa.

La conversación de la familia

Tiene que ver con valores, legado, expectativas y relaciones. Es legítima y necesaria, pero no debería resolver decisiones de negocio. Un consejo de familia, separado del directorio, es el espacio adecuado para ella.

La conversación de la propiedad

Define qué espera el dueño de su capital: qué rentabilidad, qué nivel de riesgo, qué política de dividendos y reinversión. Es la conversación de los accionistas, y debe expresarse en políticas explícitas, no en supuestos.

La conversación de la gestión

Es la del negocio: cómo se crea valor, qué se prioriza, cómo se ejecuta. Debe poder ocurrir con criterio profesional, sin que cada decisión se transforme en un asunto de familia.

Gran parte de los conflictos en una empresa familiar se deben a conversaciones distintas resolviéndose en la misma mesa.

Gobierno de familia y gobierno corporativo no son lo mismo

El gobierno de familia se ocupa de la relación de la familia con la propiedad y con el negocio. Puede incluir un consejo de familia, un protocolo y políticas sobre participación, incorporación de familiares, transferencia de propiedad y sucesión. Sus procesos permiten que la familia construya acuerdos antes de llevar una posición a los órganos de la empresa.

El gobierno corporativo se ocupa de la dirección y supervisión del negocio mediante accionistas, directorio y administración. Sus objetivos, procesos y políticas son distintos. Mantener ambos gobiernos separados evita que el directorio funcione como consejo de familia y que la familia intervenga informalmente en la gestión.

La sucesión como decisión de valor

La sucesión es, con frecuencia, la decisión que más valor pone en juego y la que más se posterga. Tratarla a tiempo, con criterio y no solo con afecto, es una de las mayores contribuciones que puede hacer un directorio. Implica definir cómo se prepara la siguiente generación, qué rol tendrá la familia en la gestión y cómo se asegura la continuidad del negocio independientemente de las personas.

El resultado

Una familia que actúa bajo un adecuado gobierno familiar, que separa la conversación familiar de la conversación de negocio, y que puede crecer o transferirse entre generaciones sin destruir lo que la hizo valiosa; conserva su identidad y permanece en el tiempo.

Qué incluye

  • 1.Diagnóstico de los ámbitos de familia, propiedad y negocio
  • 2.Diseño de consejo y protocolo de familia
  • 3.Separación entre gobierno de familia y gobierno corporativo
  • 4.Políticas de participación, propiedad y toma de decisiones
  • 5.Acompañamiento en sucesión y continuidad generacional

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